Asteya es el tercer Yama. Significa no (a) - robar (steya).
Asteya significa no robar,no tomar lo que no nos pertenece, ni pensar en hacerlo,ausencia de codicia, capacidad de resistir el deseo de lo que no nos pertenece, honradez.
El Mendigo
Cuentan que un pobre mendigo se sentaba cada día a la puerta de un hombre inmensamente rico. Desde allí veía le veía salir con su familia y meterse en un fastuoso coche; y desde allí le veía llegar, lleno de compras y regalos y entrar en su palacio. Un viandante, que habitualmente pasaba por allí, quiso mostrar su simpatía al mendigo y le dijo: “Cada día, al pasar por aquí, sufro al ver tu situación de miseria frente a la opulencia de ese otro hombre”. El mendigo contestó, sonriendo: “Tú sufres al ver mi situación, pero yo soy feliz cada día al ver disfrutar a ese hombre de la suya”.
Âparigraha (control de los sentidos): Se refiere a no estar al servicio de la satisfacción de los deseos que surgen a partir de los estímulos sensoriales. Confianza en uno mismo, no atesorar, no acaparar, no codiciar, generosidad en espíritu y acción. Aceptar estrictamente lo que se necesita y rechazar el resto. No gastar energía deseando lo que otros poseen (envidia). El abandono de la avaricia o capacidad de aceptar sólo lo apropiado.
Ejemplos de Âparigraha
El guerrero de la luz
" Un guerrero de la luz comparte con los otros lo que sabe del camino.
Quien ayuda, siempre es ayudado, y tiene que enseñar lo que aprendió.
Por eso, él se sienta alrededor de la hoguera y cuenta como le fue en su día de lucha.
Un amigo le susurra: ¿Por qué revelas tan abiertamente tu estrategia?
¿ No ves que actuando así corres el riesgo de tener que compartir tus conquistas con los otros ?
El guerrero se limita a sonreír, sin responder.
Sabe que si llegara al final de la jornada a un paraíso vacío, su lucha no habría valido la pena."
Yama deriva de la raíz ‘yam’ que significa domar, controlar, restringir, refrenar, subyugar. La traducción más utilizada es la de abstención. También puede traducirse como, abstinencia, prohibición, norma de autocontrol, o definirse como contenciones.
El glosario de términos sánscritos nos dice que es la perfección ética, el perfecto comportamiento moral.
Yama (la actitud con respecto a los demás y a lo que nos rodea): se refiere a las abstenciones, al hacer y no hacer. Cuando hablamos de abstenciones no nos referimos a negar o anular emociones, sentimientos, conductas o actitudes, sino a trabajar sobre ellas en un constante camino de auto-conocimiento y desarrollo personal.
Yama, consta de cinco partes relacionadas con la sociedad y el mundo objetivo. Es la disciplina con nuestro mundo externo (social, Psicológico y emocional).
Pone el acento en la relación con el mundo que nos rodea y en las obligaciones para con los demás y expresa la idea de que cada ser viviente es parte de la misma conciencia infinita; que todas las entidades son parte de la misma familia.
Dañar a otro es dañarse a si mismo. Los Yamas son los controles que te permiten mantener una perfecta relación con los demás.
Yama propone una revisión consciente de nuestras actitudes en atención a los demás, es decir, un autodominio que no suele surgir de forma espontánea sino que requiere de un cierto entrenamiento. Se trata de afinar la conciencia del lugar que ocupamos en el mundo y darnos cuenta de que ni somos los únicos que lo habitamos ni los demás tienen hacia nosotros más obligaciones que nosotros hacia ellos.
Los Yamas nos hablan de la importancia de un modo de vida en el que no tengan lugar la violencia, la mentira, el robo, el descontrol sexual y la acumulación innecesaria de bienes, para que el ser humano sea capaz de encontrar su verdadera identidad.
Yama, comprende las siguientes reglas morales:
- Abstención de dañar a ningún ser viviente,no violencia (Ahimsâ).
- Abstención de apropiarse de bienes ajenos,no robar (Asteya).
- Continencia o castidad, sublimación de la energía sexual en función de la realización final (Brahmacharya).
- Desinterés o renuncia a todo cuanto pueda servir para recreo e identificación de los sentidos, no acaparar (Aparigraha).
Yama podría considerarse como el equivalente al cumplimiento de los diez mandamientos de los cristianos.
Siempre se dice que el primer Yama es más importante que el segundo, el segundo más que el tercero, el tercero más que el cuarto y el cuarto más que el quinto. Lo que quiere decir es que lo que importa en los Yamas es Ahimsa, más que Sattya, más que Asteya, más que Aparigraha.
El término Niyama se forma con el prefijo ‘ni’ y la raíz verbal ‘yam’. Yam plantea los sentidos de controlar, restringir, refrenar, subyugar.
El prefijo ‘ni’, según Renou y su equipo, designa una situación en el interior, cambio en un proceso, detención, cesación.
Podemos entender de aquí que dicho prefijo agrega la idea de que estas observancias o reglas no son algo externo aceptado sino el producto de un cambio interno, una nueva actitud ante la existencia.
La traducción más común del término Niyama es la de observancia, prescripción, obligación, regla.
Niyama viene a significar disciplina interna.Disciplina de la relación con nuestro mundo interno (personal psicológico, emocional y espiritual).
Las observancias de Niyama van encaminadas a una higiene física, mental y espiritual que resulta imprescindible para progresar en el desarrollo personal y espiritual.
Niyama representa a unos preceptos y actitudes que debemos observar hacia nosotros mismos. También se define como disciplina.
Los Niyamas representan mucho más que una actitud. Implica el compromiso con prácticas que hay que observar constantemente, día tras día, bajo cualquier circunstancia.
Comparados con los yamas, son más íntimos y personales.
Los Niyamas se refieren al desarrollo del potencial y armonía interior. Ponen el acento en la relación con nuestro propio ser.
Niyama (se pronuncia niiama) que significa "autorregulación", concerniente al mantenimiento del equilibro mental y la armonía personal, consta de cinco partes:
- Estudio de sí mismo, el propio estudio o lectura regular de textos sagrados. (Svâdhyâya)
- Renuncia a los frutos de nuestras acciones, sumisión a lo Absoluto.(Îshvara pranidhâna)
Según muchos autores, de los Niyamas, Shantosha es el más importante, es el primero. Dicen que sin Shantosha no hay posible desarrollo de los otros cuatro. El segundo esShauca, pero es que todos son derivados del primero. Si el primero está bien establecido todos los demás siguen de forma natural.
Existe una imagen que se utiliza mucho en el Yoga, esta imagen es la flor del loto. Cuando vemos la flor de loto pensamos en superficie de agua, y luego esa fantástica flor que está flotando, las hojas donde no queda bloqueada ni una gota de agua, no está manchada con nada, pero, si preguntas a alguien que cultiva flores de loto, te va a contar otra historia, que necesitamos agua fangosa, fango donde yacen las raíces de la planta de la flor de loto.
No estamos enraizados en la roca o en la arena limpia. Estamos enraizados en el fango.
Pero, si no tienes estas raíces, si no intentas cultivarlas, nunca vas a poder crecer. La planta no puede crecer sin estas raíces, allá hay tanto movimiento de agua... la planta necesita estas raíces. Estas raíces se llamanYama y Niyama.
Yamason morales y prohibitivas y Niyama son disciplinarias y constructivas.
Mientras unas son el cimiento ético, las otras son para organizar la vida del practicante en línea con la disciplina del Yoga.
Entonces Yamas y Niyamas, como camino de autoconocimiento, conectan al ser humano con sus limitaciones y lo preparan para abrirse a otras fuerzas, distintas de las del propio ego.
Así el hombre sale de su limitado "yo" y se pone en función de algo que está más allá de él, lo que convierte todas acción en un servicio, en un acto de trascendencia.
Esta renuncia al ego, cuando es definitiva y total, lleva a la perfecta realización del hombre, especialmente de aquel con fuertes tendencias devocionales.
Los Yamas implican sobre todo un cambio de actitud, van a la raíz de las acciones, los Niyamas un cambio sobre todo a partir de la acción externa que influye sobre las fuentes del sufrimiento humano.
Yama y Niyama están interrelacionados, son dependientes; se aprenden y se observan simultáneamente. La línea entre cada uno de ellos es muy delgada, no se sabe con exactitud dónde empieza uno y dónde termina el otro.
La raíz verbal "Yam", que se encuentra en el origen de las palabras Yama y Niyama, significa "domar"; en particular se utilizaba para evocar la acción de dominar caballos indisciplinados y obligarles a uncirse al carro del que deberán tirar contra su voluntad. Desde luego estas palabras han sido elegidas de forma deliberada entre otras muchas otras posibles para designar los dos primeros grados del Yoga: en efecto, se trata, para el hombre, de domar sus instintos, sus inclinaciones mundanas, sus deseos, y ordenar a un nuevo fin las fuerzas que representan.
Patanjali dice: "Los controles (Yamas y Niyamas) no están condicionados a ninguna clase social, raza, lugar, tiempo, o cualquier situación personal o cultural y constituyen un gran compromiso".
Los artículos y textos que aparecen en este sitio son meramente divulgativos, y son el resultado de mi propia formación como monitor de Yoga, así como de la recopilación y del estudio de numerosos libros de mi biblioteca, artículos de revistas, videos y páginas web de internet.
De los libros hasta ahora he de destacar por su aportación: